El arenero perfecto: 7 reglas que tu gato agradecerá
Guía informativa elaborada a partir de fuentes veterinarias reconocidas. Ante cualquier síntoma, consulta siempre con tu veterinario.
Cuando un gato deja de usar su arenero casi nunca es "por venganza". Normalmente algo del arenero no le convence, o algo no va bien en su salud. Estas reglas, recomendadas por especialistas en comportamiento felino, evitan la mayoría de los problemas.
1. Uno por gato, más uno
La regla clásica: tantos areneros como gatos, más uno. Con un solo gato, lo ideal son dos. Así siempre tiene una alternativa limpia y disponible.
2. Grande de verdad
El arenero debería medir aproximadamente una vez y media lo que mide tu gato desde la nariz hasta la base de la cola. Muchos modelos comerciales son pequeños; una caja de almacenaje baja puede ser una gran alternativa.
3. Un lugar tranquilo
Lejos de su comida y su agua, y lejos de la lavadora, la puerta de entrada o zonas de paso. Si hay varias plantas en casa, pon uno en cada planta.
4. La arena que prefiera él
La mayoría de los gatos prefiere arena fina, aglomerante y sin perfume. Los olores fuertes que a nosotros nos gustan pueden molestarles. Si cambias de arena, hazlo poco a poco mezclándola con la anterior.
5. Limpieza diaria
Retira los restos al menos una vez al día y cambia toda la arena y lava el arenero con agua y jabón suave cada semana o dos. Evita la lejía y los productos con olor fuerte.
6. ¿Con tapa o sin tapa?
Los areneros cerrados concentran olores en su interior. Muchos gatos prefieren los abiertos. Si quieres probar uno con tapa, deja también uno abierto y observa cuál usa.
7. Cuidado con los cambios bruscos
Mover el arenero de sitio, cambiar de modelo y de arena a la vez puede desconcertarle. Introduce los cambios de uno en uno.
Importante: si tu gato hace pis fuera de repente, va muchas veces al arenero, hace fuerza o hay sangre en la orina, acude al veterinario. Muchas veces la causa es médica, y en los machos una obstrucción urinaria es una urgencia.
La información de Katlune es divulgativa y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional veterinario.